
BUENAS PRÁCTICAS 10




Este año se cumplen 20 años del Hermanamiento entre Salt (Catalunya) y Quilalí (Nicaragua) y, por este motivo, se ha evaluado qué trayectoria del hermanamiento se ha dado, qué camino se ha recorrido, cuál es el grado de participación y cuáles han sido los impactos conseguidos y proyectos iniciados en estos años. En un momento como el actual, se hace cada vez más necesario evaluar con transparencia todas las políticas públicas, y por esto, pensamos que esta evaluación representa un buen ejemplo a seguir y un indicador del grado de compromiso solidario de la Comisión de Hermanamiento de Salt-Quilalí.
Desde el inicio, el hermanamiento tuvo la voluntad de trabajar para impulsar un modelo de solidaridad participativa que optara por contribuir a dotarse de instrumentos para combatir la pobreza y las desigualdades de oportunidades especialmente en las comunidades rurales de Quilalí, concretamente en San Bartolo, por ser las que padecían más directamente la falta de acceso a los servicios básicos esenciales. Así, en 1996 los alcaldes de Salt y Quilalí, junto con la UdG, firmaron un acuerdo para redactar un Plan de Desarrollo Integral para Quilalí.
En este marco, se buscaba que las iniciativas de solidaridad tuvieran no una visión asistencialista si no transformadora y, es en este sentido, que los proyectos que se impulsaron contribuyeron a tres líneas coincidentes: el fortalecimiento de capacidades organizativas y productivas (a través del apoyo al impulso de la cooperativa UGAQ), al fortalecimiento de capacidades formativas (a través de la creación del Instituto Rural en San Bartolo con la voluntad de facilitar el acceso a una educación secundaria de calidad local que contribuyera a potenciar una juventud formada que no tuviera que emigrar para salir adelante) y una tercera línea de apoyo en mejoras sanitarias (a través de la Casa Materna y la Farmacia popular como ámbitos concretos de primera necesidad para hacer accesible la atención farmacológica y la atención a las embarazadas de comunidades rurales y reducir sensiblemente la mortalidad materno infantil).
A lo largo de este tiempo, son muchas las brigadas de ciudadanos y ciudadanas de Salt (unos 200) que han participado activamente en el hermanamiento, algunos han sido profesores cooperantes los primeros cursos del instituto y han colaborado activamente en hacer crecer esta solidaridad participativa de pueblo a pueblo. Recíprocamente a Quilalí, la Comisión de Hermanamiento Quilalí-Salt han sido los interlocutores y junto con la Comisión de Hermanamiento Salt Quilalí han contribuido a hacer crecer ambos municipios en los valores de la solidaridad y la cooperación entre los pueblos para promover un mundo más justo y solidario tanto en el Norte como en el Sur.
20 años después, todas las iniciativas siguen funcionando en Quilalí, y mayormente de forma sostenible con los recursos propios nicaragüenses, especialmente el instituto que ahora ya es público y la cooperativa que se ha convertido en uno de los motores de desarrollo más importantes del territorio. En el municipio, socialmente, son muy visibles los impactos positivos por la presencia de jóvenes formados (chicos y chicas) que actualmente están en ámbitos de responsabilidad tanto como profesores del propio instituto, como responsables de la cooperativa UCAG en el área de compras, de impulso de mejoras productivas, del área de crédito, de impulso de la cooperativa de mujeres, y también otros ocupando cargos técnicos como responsables locales de los ministerios de medio ambiente y agricultura.
Ahora, visto en perspectiva y en el marco de los 38 hermanamientos-cooperación de municipios de Catalunya y Nicaragua, la trayectoria solidaria de Salt-Quilalí supone una buena práctica de cooperación municipal que une pueblos geográficamente muy distantes pero que han querido establecer un acercamiento solidario y de apoyo mutuo efectivo. Deseamos que esta publicación, en la que se recoge la sistematización del proceso de los 20 años de hermanamiento, contribuya a difundir la experiencia, a darla a conocer a toda la ciudadanía de los dos municipios, y al mismo tiempo, que aporte datos y reflexiones que permitan orientar la continuidad del proceso, adaptándolo a los nuevos retos de futuro que se tengan planteados.
Núria Camps i Vidal
Directora de AVALUEM
Imma Bartrina
Técnica a AVALUEM, brigadista del hermanamiento Salt-Quilalí y profesora inicial del Instituto Rural a San Bartolo
“Tres de marzo, Ternura de los pueblos”
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